viernes, julio 01, 2005

Los gusanos y las mariposas


Posted by Hello
Mi escepticismo en materia religiosa desembocó, hace mucho tiempo, en ateismo. Es cierto que en un principio había, también, una buena carga de rebeldía contra una educación demasiado estricta en esta materia, pero, con los años, fui madurando la idea de que era absurdo dar crédito a la teoría que, desde mi punto de vista, era la menos creible, esto es, que al morir vamos a un lugar fantástico o que nos convertimos en otro ser, semejante o no, a lo que somos. Me parece evidente que el miedo a morir y desaparecer, sin más, tiene mucha culpa de que gran parte de la humanidad tenga ese pensamiento. Además, suelo creer en hechos probados.

En esa eterna conversación que mantengo con el hombre que siempre va conmigo me dio por contradecirme. Fue a raíz de conocer la historia de un hombre que, estando en coma en una sala de operaciones, pudo relatar con detalle lo sucedido durante su operación. Indicó a la enfermera dónde estaba la dentadura postiza que previamente le habían quitado para entubarle, decía que lo vio todo desde arriba puesto que había salido de su cuerpo. Es una de tantas historias, pero que me hizo pensar que del mismo modo que no creo en que haya un "más alla", por el hecho de desconocerlo, alguien podría emplear ese mismo argumento en mi contra.

Imaginé una conversación entre un gusano ateo y otro creyente. El ateo convencía al otro de que cuando se va a morir hay que resignarse a elaborar el nicho y que ese es el fin. La prueba es que el cada una de esas tumbas tiene su esqueleto. El creyente llamaba ignorante a su interlocutor, él está convencido de que al morir se ve una luz y, al abrirse camino hacia esa luz, uno sale transformado en una hermosa criatura alada, que vuela, que esta adornada por los más maravillosos colores que ningún gusano pueda imaginar. El gusano ateo se ríe, qué ingenuo eres, dice, criaturas aladas de colores, se burla, demuéstramelo. Qué cosas, gusanos que se preguntan a dónde vamos y de dónde venimos.

Sigo siendo un escéptico, pero también he descubierto la importancia que tiene creer en cosas, aún engañándose, cuando se cree en algo es más fácil conseguir un objetivo. A veces me gusta engañarme y creo que un número capicúa me va a dar suerte. A veces pienso como un gusano.