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Nuevo blog

He creado un blog nuevo en el que he colgado alguno de mis cuadros, os animo a visitarlo (no hay que leer, toda una ventaja en los tiempos que corren). http://gonzalomonserrate.blogspot.com/

Piano, piano

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(click en la imagen) Para dar un segundo paso se requiere un primero (salvo excepciones no confirmadas).

Lo que espero

Ayer me preguntó un amigo: ¿Qué esperas de la vida? Pensé que lo importante no es lo que yo espere de la vida, sino lo que la vida espera de mí. Creo que la vida espera que yo ponga todos los medios para encontrar la felicidad. Pero esa no era la pregunta. - Espero de la vida- dije- que me permita poner los medios para ser feliz, de lo demás ya me encargaré yo. - Eso es una tontería- repuso- tú no esperas eso de la vida. Lo que tú quieres es sabiduría. Es lo que todos queremos, estás en el camino equivocado- me dijo. - Puede ser- respondí no muy convencido- uno dice tantas tonterías (además, sé de algunas personas que no quieren sabiduría sino dinero, esto lo dije para mí). Pensé en preguntarle qué es la sabiduría, para qué sirve y cuál es el camino (me habría gustado salir de la ignorancia), pero, seguramente, yo no habría sido capaz de comprender la respuesta. Además, cuando me decidí a hacerlo, él ya estaba adoctrinando a otros, no quise interrumpirle.

Sigo en busca de mis sueños

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Así que volví al pueblo... para pintar.

Panem et circenses

Hubo un tiempo en el que apasionaba ver deporte en televisión, ahora tan sólo me gusta. Es un placer prescindible si se compara con el espectáculo de una puesta de sol (no, una puesta de sol no es cada día igual, como tampoco lo es un partido de fútbol). Este cambio de actitud se fraguó en una obviedad, un día descubrí que yo no soy quien marca los goles, sino Raúl o Ronaldinho, ni siquiera les doy los pases. Yo no pedaleaba subiendo el Tourmalet, sino Perico o Miguel. Por mucho que me esfuerce no llegaré a machacar una canasta, yo no soy Gasol. Aparte de este "gran" descubrimiento hubo otro no menos evidente: el equipo o deportista al que yo apoyaba no era, necesariamente, mejor que sus rivales y, si perdía, no se debía a la mala suerte ni al desastroso arbitraje (ese que siempre parece estar en contra de los nuestros y a favor del contrario). Así las cosas, los domingos perdieron cierto aliciente para mí, si veo cualquier acontecimiento deportivo disfruto, sin más, de la es...

Caminos sobre la mar

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No dejo de sorprenderme -será de tanto equivocarme- de lo que se aprende de los errores, de descubrir que éstos son fundamentales para seguir creciendo. Que sólo cayendo puede uno levantarse y que, al hacerlo, se es más alto, más fuerte, se ve más lejos. Lo importante es levantarse. Sigo atrapado en la ciudad. Imagino que para encontrarse es bueno andar perdido. Hace tiempo que descubrí que la felicidad proviene del interior de cada uno, que los factores externos aportan solamente una pequeña satisfacción estéril, puesto que cada vez te exige algo más, sin fin, sin llegar a hallar una meta, puesto que ésta no existe. Sin embargo, ahora, me ahogo en la superficialidad de la urbe, cultivando una vida social pasajera y amistades, en su mayoría, efímeras. Vago sin rumbo de bar en bar, de "flirt" en "flirt", con la firme convicción de que es, tan sólo, un escalón del aprendizaje, otra etapa de mi vida. Tengo un objetivo marcado, acaso por primera vez, el resto va a ser ...

Compatibilidad dermatológica

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Hay una idea que me seduce desde hace tiempo, saber cuál es el resorte que nos impulsa a sentirnos atraidos por ("con" y "hacia" valen) otras personas. Qué es esa mezcla de pasión y cariño a la que llamamos amor, yo, excéptico como soy, hablo, tan sólo, de química. Me refiero al sentimiento compartido, al uniteral no lo considero amor, sólo es un tipo de atracción fácil de confundir con otros sentimientos y motivada por circunstancias. Uno puede creer que ama a alguien por un sentido más estético que moral o social más que sincero. El hecho de no ser correspondido acrecenta la sensación de amor, pero uno debe amar al compatible, al complementario, al cómplice e incluso al contrario, como decía Machado. Eso no se da en el rechazo. Sin embargo a veces ocurre que dos se encuentran y creen enamorarse, tan sólo por el roce de la piel o la complicidad de la mirada. De repente corre un escalofrío por la espalda de los aspirantes a amantes al tocarse las manos casi accident...